El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.

Mohandas Karamchand Gandhi

Información Alternativa de Oaxaca

Información Alternativa de Oaxaca

 

Memoria Visual

 

Descargar audios

Podcast Feed

Comentarios de Lectores-as

  • Que bueno es tener convicciones y buscar la unidad... ...
    - juan martinez
  • Ojalá que toda esa lucha fuera efectiva para retir... ...
    - juan martinez
  • SAN ANTONIO MIO, A TODAS LAS QUE ESTAMOS SUPLICAND... ...
    - Mack
  • HOLA BUENAS NOCHES, SOLICITO ME ORIENTEN ACERCA DE... ...
    - jesus salazar diego
  • hola que tal los invitamos a a participar en nuest... ...
    - Omar Martinez Cortez

Cartón de Brunof

Escucha en línea

Aportaciones

 

 

Efemerides

3/5/2009 Día Mundial de la Libertad de Prensa

Destacamos

Vientos de Resistencia

Documental sobre el proyecto eólico del Istmo

Enlaces

INSO

Mal de Ojo

Activistas de Protección Animal

De Igual a Igual

Advertencia Lírica

 

Occam's Razor

Free Software Foundation

De desamor y de chocolate PDF Imprimir E-mail
Espacio Literario - Espacio Literario
Escrito por Revolucionemos Oaxaca   
Domingo, 04 de Marzo de 2012 01:18

 

HISTORIAS JAMÁS CONTADAS

Que costumbre la de las mujeres de comer chocolates.

Dulce, dulce, muy dulce. Amargo, amargo, muy amargo. Son los sabores antagónicos que se derriten entre los labios y transita por las venas enraizándose en el corazón.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco chocolates.

Mujeres grises de coraza estropeada compran pequeñas dosis cubiertas en papel plata o dorado. Las guardan como tesoros entre sus cofres grandes y vacios que cuelgan de sus hombros.

Esperan olvidar, inhibir los pensamientos negativos, desechar las falacias que trae consigo la vida, para volver a sonreír aunque sea un momento.

Que costumbre la de las mujeres de comer chocolates cuando los sueños se han muerto.

Que trabajo les cuesta contar en el reloj las horas muertas que descansan sobre los ramajes del silencio.

¡Chaqs! , quitan la envoltura, mientras se sientan en un sillón viejo.

¡Chaqs! , quitan la envoltura, mientras destilan lágrimas de dolor y sufrimiento.

¡Chaqs! , quitan la envoltura, mientras prenden el televisor lleno de inverosímiles cuentos.

¡Chaqs! , quitan la envoltura, mientras el chocolate llena sus deteriorados anhelos.

El corazón palpita más rápido, la cara se sonroja. El insomnio, la excitación y la felicidad reaparecen sacudiendo todo el cuerpo. Todo, todo, todo… por unos chocolates.

El mundo y el cielo se tiñen rojo de nuevo, y las mujeres hospedan en su regazo la medicina del corazón que simula un alegre sentimiento: EL AMOR.

Esa enfermedad humana de locura desenfrenada, ese arte casi extinto que pocos saben dibujar.

Que costumbre la de las mujeres de comer chocolates ¿sabrán que comerlos o estar enamorada equivale a estar enfermas por los mismos síntomas adictivos?

Ya por la noche el efecto del chocolate se ha ido y la desilusión retorna al cuerpo de las engañadas, decepcionadas, oprimidas, lastimadas y vejadas.

La sustancia adictiva, la feniletilamina se ha marchado, dejando la resaca de dolor y del olvido.

Entonces los fantasmas reaparecen y el desamor se reinstala en... el alma de mujeres grises.

 

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

 
Joomla 1.5 Templates by Joomlashack