“Mi opción por la lucha no tiene límites, ni espacio: sólo nosotros que llevamos nuestra causa en el corazón estamos dispuestos a correr todos los riesgos.”
Un joven asesinó al director de la clínica 2002, en una presunta venganza al considerar que su padre había fallecido por negligencia médica en ese nosocomio. Éste, que parecería un hecho aislado sólo para consignarse en la nota roja de los diarios, en cambio, devela el grado de descomposición política y social que ha alcanzado a Oaxaca, en un contexto de una economía derruida.
Como lo recuerda Ikram Antaki en El manual del ciudadano contemporáneo, es en el incremento de la violencia doméstica, en la elevación de los índices de criminalidad, incluso en el caos vial que se vuelve cotidiano, en donde se aprecia la descomposición de una sociedad y la decadencia de un régimen político. Y todo ello lo observamos en la vida diaria en Oaxaca. Veamos aquí cuatro estampas:
“... ese amontonadero de barrios, pueblos y ciudadesque se abrazan y hacen una unidad descomunal” Alejandro Aura
Oaxaca crece día con día. Construcciones nuevas aparecen en todas partes de la noche a la mañana, zonas de siembra contiguas a la ciudad son de pronto convertidas en “unidades habitacionales”, comunidades vecinas amanecen un día cualquiera como municipios conurbados. Vamos en camino de ser una ciudad grande, sin duda, pero aún estamos a tiempo de evitarlo y de corregir los problemas de gran ciudad que ya venimos padeciendo desde hace algunos años, como por ejemplo la falta de agua, el tráfico caótico y excesivo, la contaminación (ya tenemos hasta lluvia ácida), la creciente delincuencia, la inmigración del campo, la especulación inmobiliaria.
Flavio Sosa, ex preso político de la APPO de 44 años, oriundo de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, orgullosamente perredista, cristiano-guadalupano y lavaplatos, durante su paso por Estados Unidos, platicó sobre sus días en la cárcel, sus gustos, la APPO, los partidos políticos y sus anhelos de transformación social.
El 28 de mayo del 2007, Jaciel Cruz Cruz, fue amenazado, torturado y detenido en su casa, de la comunidad de Santiago Cuixtla, Oaxaca. El 30 de abril de este año, 8 personas de Santa María Temaxcaltepec, Oaxaca, fueron detenidas sin orden de aprehensión. “Es una razón política”, aseguró Florentino López Martínez, presidente estatal del Frente Popular Revolucionario (FPR) y vocero de la APPO.
En México, el término “nota roja” encuentra su génesis a principios de 1526, apunta María del Carmen Ruiz Castañeda1 , con la instalación de cabildos por parte de habitantes de España, quienes informaban a través de edictos colocados en las puertas de las iglesias, resultados de juicios que se dictaban a las personas que “habían ofendido la preeminencia de la Santa Inquisición”.
Estos documentos tenían un "sello rojo", símbolo de la autoridad eclesiástica, dando origen al término "noticia roja", que era como se conocían aquellas comunicaciones dirigidas a las y los fieles para dar razón del delito que se había infringido contra de la fe y las buenas costumbres.
“El Estado le reconoce a la iniciativa privada, al clero y al ejército el derecho a educar y se lo niega al pueblo”, enfatizó Marcel Arvea Damián, escritor del libro “Palabra y trascendencia, manual de alfabetización y educación popular”, durante la presentación del mismo, realizada en el zócalo de la Ciudad de Oaxaca, después del mitin político de la marcha de ayer.
En su ponencia abordó temas como la importancia de la palabra y el silencio en la educación, el antagonismo de la educación del Estado y la popular, la burocratización del magisterio y sus consecuencias.
Cástulo López Pacheco, Vocero de la APPO, opinó que el 2006 fue un momento especial, “habría que considerar que las coyunturas pasan, cambian”, que actualmente no se puede gestar otro movimiento social en Oaxaca, pero sí en los próximos años.