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"Lo que sucedió en la Colonia Reforma, cuando talaron árboles para construir un Chedraui, fue algo muy dramático, pero no podemos hablar de boicotear a esta empresa, si no lo hacemos todos los días. Por ello, nuestra vida diaria y nuestros actos, tienen que ser un ejemplo de respuesta, acción y resistencia, aseguró Rocío Landa, integrante de Mundo Mujer. Estas acciones diarias de resistencia, son realizadas por Mundo Mujer a través de lucha contra las aguas negras, por lo que la agrupación promueve los baños secos composteros. En talleres, las integrantes, hablan de nutrición, evidencian la inequidad de género, enseñan cómo hacer para tener una huerta en casa y plantean la revaloración de la sabiduría personal. Además, buscan el comercio justo y local, con su proyecto de canastas orgánicas. Todas estas acciones, promueven en general, “ganar nuestra independencia en diversos ámbitos”, expuso Rocío Landa.
Estamos convencidas de que la autonomía es lo principal, por lo que hay que buscar ser lo más independiente del sistema. No sólo del gobierno sino de las empresas que nos hacen dependientes de necesidades básicas y superfluas, indicó Daniela López, también integrante de Mundo Mujer. Es así como nació el proyecto de Canastas orgánicas, con el cual buscan “tener una alternativa de vida de alimentación saludable, sana, de comercio justo y local, pensamos que el comercio local es una de las maneras de adquirir soberanía alimentaria”, expresó Rocío Landa, por esa razón, los alimentos que se incluyen en las canastas son elaborados por productores locales, con los que tienen un trato directo. Personas que hacen sus productos de manera casera o orgánica. La canasta, que incluye de 9 a 14 productos diferentes cada mes (yogurt natural, pan integral, miel, tostadas de maíz criollo, tostadas de coco, granola, vegetales orgánicos de la temporada, etc) se entrega el último viernes del mes y hay que pagarla con anticipación, “porque cumplimos con uno de los preceptos del comercio justo”, que es pagarle a las productoras-res puntual y directamente. Mundo mujer, por el enfoque de género, da preferencia a las mujeres, por ello, dentro del proyecto de canastas orgánicas, la mayoría son productoras “gente que está en condiciones de marginalidad por distintas situaciones. Por ejemplo las productoras de chocolate son personas de la tercera de edad y la señora que hace las canastas de carrizo es invidente” dijo Rocío Landa. Asimismo, enfatizó en que este proyecto es de responsabilidad compartida. “Tenemos por un lado, a las y los integrantes de Mundo Mujer, también participan los centros de distribución, que son espacios en los que cada mes se reciben las canastas para su entrega, y además tenemos la red de consumidores responsables que son las personas que se inscriben y cada mes compran su canasta”. Lo más importante del proyecto de canastas orgánicas, aseguró Landa, es que exista una responsabilidad compartida y una continuidad, porque “los productores están esperando cada mes vender cierta cantidad y que se les pague en el momento en que ellos entregan el producto”. No obstante, Mundo Mujer ha encontrado dificultades en sus proyectos, por un lado el económico, ya que se han resistido a obtener financiamiento gubernamental o de financiadoras, y por otro, la falta de compromiso de algunas personas que al transcurrir el tiempo abandonan los proyectos, porque como expresó Daniela “para tener una huerta hay que usar el pico, la barreta y a algunos-as, eso les da flojera y para lograr la autonomía se requiere mucho trabajo”. Finalmente Daniela indicó que toda la lucha que emprenden día a día, “es un posicionamiento político en la acción cotidiana, porque está muy bien ir a las manifestaciones, pero si en medida de lo posible cada cual hace un baño compostero, cultiva sus propias verduras o siembra plantas medicinales, estaremos dependiendo menos del sistema y tendremos más dignidad”. Más información sobre Mundo Mujer y sus proyectos: http://canastasorganicas.blogspot.com/
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